LA FIESTA DE LA DEMOCRACIA
Este miércoles hemos asistido a nuestras octavas elecciones autonómicas. La participación en ellas no ha sido la que muchos de nosotros hubiésemos deseado. Solamente acudió a las urnas el 57% de la población catalana.
Parece mentira que después de tantos años de dictadura, con solo obligaciones, imposiciones y coacciones, donde no se podía votar, y por tanto elegir a quien quisieras que te representase, que se dice rápido, la ciudadanía no acuda de forma contundente y clara a votar.
Uno reflexionando llega a la conclusión de que o la gente pasa de todo, y por tanto también de las elecciones, cosa que dudo porque no se puede subestimar la inteligencia de la ciudadanía que es más de la que muchos piensan, o que la gente no sabe lo que se jugó este primer día de mes.
Quizás la gente no percibe que desde que se levanta hasta que se acuesta toma decisiones que en función de si vota a un partido u otro pueden cambiar radicalmente. Un ejemplo claro sería como uno puede querer llevar al niño a la guardería pero, si no hay guardería o hay tan pocas plazas que ya están ocupadas, porque ha gobernado toda la vida un gobierno de derechas, se encontrará con un grave problema.
Pues ahí radica el eje de mi discurso. Es así de simple. Los políticos influyen en muchas más cosas de las que nos pensamos. De hecho, todos hemos ido al colegio y nos ha gustado formarnos adecuadamente. También cuando nos sentimos mal o tenemos un problema de salud, y por cierto nos agrada que nos atiendan bien y cuanto antes mejor, todos acudimos a nuestro médico.
Además de destacar lo que apreciamos poder desplazarnos en buenas carreteras y autovías, tener buenas residencias para nuestros mayores, más viviendas de protección oficial, una buena policía y trabajo más estable. La lista podría seguir, pero creo que ya queda evidente lo mucho que influye votar o no, y votar a un partido u otro.
Por eso se debería prestar más respeto por la política, y no digo afinidad porque a uno puede no gustarle o incluso admito despreciarla, tiene que haber gente para todo, pero no se puede dejar de ir a votar.
No me sirve que me digan que no se participa porque los políticos no resuelven los problemas de los ciudadanos, porque simplemente no es verdad y evidenciaría no haber entendido absolutamente nada de lo escrito anteriormente.
Si es verdad que la política no puede resolver los problemas que individualmente cada persona tiene. Y por cierto, muchas personas la critican por eso. Pero todos sabemos que los logros personales en la vida se los ha de ganar uno con su esfuerzo y tesón, y a nadie le van a sacar las castañas del fuego nada más que uno mismo.
Por tanto queda patente que no podemos achacar a la política nuestros fallos y frustraciones que la vida misma nos produce, porque para quien no lo sepa “la vida es lucha y sin lucha no hay vida”.
La política, por tanto es imprescindible. Es uno de los instrumentos idóneos para eliminar desigualdades, ampliar derechos sociales, reducir situaciones de marginación, proteger y favorecer a los más desfavorecidos y en definitiva mejorar la vida de la ciudadanía.
Nosotros, más que nadie, tendríamos que recordar que los logros que se han hecho en nuestro país desde 1978 hasta hoy son muchísimos, y no digo muchos. Pero esto aquí no se acaba. Hemos de ser más ambiciosos y necesitamos seguir mejorando.
Simplemente por eso la participación el día uno tendría que haber sido más amplia.
Así que espero que en las próximas elecciones se tome más en serio lo importante que es expresar la opinión de cada uno mediante las papeletas. De todos los votos salen los gobiernos, no caigamos en el error de que nuestro voto individual no sirve para nada.
De esta forma, si hay una participación masiva ganamos todos los demócratas.
Es evidente que hasta hace cuatro días, lamentablemente, estábamos en un país de pistoleros donde solo se podía obedecer y callar. Ahora podemos elegir a nuestros políticos sin coacciones y libremente. Brindo porque podamos seguir así hasta la eternidad.
Parece mentira que después de tantos años de dictadura, con solo obligaciones, imposiciones y coacciones, donde no se podía votar, y por tanto elegir a quien quisieras que te representase, que se dice rápido, la ciudadanía no acuda de forma contundente y clara a votar.
Uno reflexionando llega a la conclusión de que o la gente pasa de todo, y por tanto también de las elecciones, cosa que dudo porque no se puede subestimar la inteligencia de la ciudadanía que es más de la que muchos piensan, o que la gente no sabe lo que se jugó este primer día de mes.
Quizás la gente no percibe que desde que se levanta hasta que se acuesta toma decisiones que en función de si vota a un partido u otro pueden cambiar radicalmente. Un ejemplo claro sería como uno puede querer llevar al niño a la guardería pero, si no hay guardería o hay tan pocas plazas que ya están ocupadas, porque ha gobernado toda la vida un gobierno de derechas, se encontrará con un grave problema.
Pues ahí radica el eje de mi discurso. Es así de simple. Los políticos influyen en muchas más cosas de las que nos pensamos. De hecho, todos hemos ido al colegio y nos ha gustado formarnos adecuadamente. También cuando nos sentimos mal o tenemos un problema de salud, y por cierto nos agrada que nos atiendan bien y cuanto antes mejor, todos acudimos a nuestro médico.
Además de destacar lo que apreciamos poder desplazarnos en buenas carreteras y autovías, tener buenas residencias para nuestros mayores, más viviendas de protección oficial, una buena policía y trabajo más estable. La lista podría seguir, pero creo que ya queda evidente lo mucho que influye votar o no, y votar a un partido u otro.
Por eso se debería prestar más respeto por la política, y no digo afinidad porque a uno puede no gustarle o incluso admito despreciarla, tiene que haber gente para todo, pero no se puede dejar de ir a votar.
No me sirve que me digan que no se participa porque los políticos no resuelven los problemas de los ciudadanos, porque simplemente no es verdad y evidenciaría no haber entendido absolutamente nada de lo escrito anteriormente.
Si es verdad que la política no puede resolver los problemas que individualmente cada persona tiene. Y por cierto, muchas personas la critican por eso. Pero todos sabemos que los logros personales en la vida se los ha de ganar uno con su esfuerzo y tesón, y a nadie le van a sacar las castañas del fuego nada más que uno mismo.
Por tanto queda patente que no podemos achacar a la política nuestros fallos y frustraciones que la vida misma nos produce, porque para quien no lo sepa “la vida es lucha y sin lucha no hay vida”.
La política, por tanto es imprescindible. Es uno de los instrumentos idóneos para eliminar desigualdades, ampliar derechos sociales, reducir situaciones de marginación, proteger y favorecer a los más desfavorecidos y en definitiva mejorar la vida de la ciudadanía.
Nosotros, más que nadie, tendríamos que recordar que los logros que se han hecho en nuestro país desde 1978 hasta hoy son muchísimos, y no digo muchos. Pero esto aquí no se acaba. Hemos de ser más ambiciosos y necesitamos seguir mejorando.
Simplemente por eso la participación el día uno tendría que haber sido más amplia.
Así que espero que en las próximas elecciones se tome más en serio lo importante que es expresar la opinión de cada uno mediante las papeletas. De todos los votos salen los gobiernos, no caigamos en el error de que nuestro voto individual no sirve para nada.
De esta forma, si hay una participación masiva ganamos todos los demócratas.
Es evidente que hasta hace cuatro días, lamentablemente, estábamos en un país de pistoleros donde solo se podía obedecer y callar. Ahora podemos elegir a nuestros políticos sin coacciones y libremente. Brindo porque podamos seguir así hasta la eternidad.









Nuevamente felicitarte por el artículo y permitir discutir sobre este tipo de temas que considero interesantes. Y, no solamente por ser leídos y creerselos como quien lee el credo, sino también para reflexionar y sacar conclusiones que abran mentes.
Para empezar, he de respaldarte en la preocupación del 56'4% de participación. Es algo bastante serio. Quizá podríamos señalar con el dedo a aquellos que, como siempre, se quejan de los políticos sin luego aportar nada. O, tal vez, podamos ANALIZAR las cosas desde una posición menos partidista, más coherente, realista e, incluso, contemplando todas las perspectivas, sin limitarnos a caer en los tópicos.
Bien es cierto que hay gente que va por la vida quejándose de todo cuanto se encuentra sin aportar ninguna solución y quedandose al margen, sin mojarse. De ese tipo de gente conozco mucha, es más, están muy cerca de mí en mi vida diaria. Todos podríamos identificar un perfil así. Admito que un porcentage engloba ese 43'6% de abstinencia, pero, como en esta vida, existen una amplia gama de colores entre el blanco y el negro. Hay mucha, muchísima gente, que al hablar con ella, escuchas, piensas y, luego reflexionas (durante días) que lo que dice no lo dice porque se lo invente, sino porque lo vive en le día a día. Ahí reside la credibilidad de este tipo de personas que piensan así.
Voy a dejar claro que es para mi vivir el día a día: levantarse a las 4h de la mañana, irse a trabajar y no volver hasta las 0.00 h de la noche, porque es una persona pluriempleada y tiene que pagar la hipoteca de su piso, mantener a sus hijos y, depsués de todo esto, intentar ser feliz con su vida (conozco casos así, e incluso peores, aun puedo sentirme satisfecho de la vida que me ha tocado vivir). Resumido en estas 4 líneas quizá quede como una anécdota, aunque si uno de nuestros políticos se acercase a esa persona y le preguntase por qué no ha ido a votarle, se encontraría con la repsuesta con la que comulgo desde hace tiempo: "ninguno nos representa".
Hablemos ahora sobre la repercusión de la política en los trabajos y demás entes. La política, por fortuna o por desgracia, hoy en día, desengañémonos, se deica a proponer, luego que se cumpla lo que se diga ya es otro cantar. Si una escuela funciona bien (tú bien lo sabes) es porque la gente que trabaja allí son buenos profesionales y hacen bien su trabajo, dejándose la piel. No concibo de ninguna manera que ahora se me quiera convencer de que los políticos influyen en que funcione mejor o peor una escuela, una empresa, lo que sea, cuando son 4 años los que les toca estar en el trono. Los años previos quién había llevado la gestión y buen funcionamiento de esa escuela pues? Creo que desprestigiar aun más al profesional que trabaja incesamente con comentarios así es bastante osado, permíteme la licencia. Sí que estoy contigo, por eso, en que a largo plazo una sistemática (como procedimiento) puede variar, evidentemente. Pero, pongamos un ejemplo que está al día: Bolonia. Nuetsro gobierno ha dado rienda suelta a privatizar las universidades. A caso nos hemos dado cuenta? No, porque no interesa. Poco a poco se va introduciendo nueva normativa relacionada con el Plan y aquí no pasa nada. Entonces, privatizaremos la formación de nuestros profesionales? Muy bien, volvemos al clasismo.
Otra de las cosas que me gustaría comentar es esta frase:
Por tanto queda patente que no podemos achacar a la política nuestros fallos y frustraciones que la vida misma nos produce, porque para quien no lo sepa “la vida es lucha y sin lucha no hay vida”.
No sé por donde coger esta afirmación, porque la verdad, lo último que creo que se le ocurriría a una persona con pies y cabeza es achacar los problemas de su vida personal con algo, sin tener nada que ver, como la política y los que la ejercen. Los fallos los tenemos todos y las frustraciones también, pero eso es por el mero hecho de ser humanos. Creo que se está descontextualizando bastante el tema. Y creo, que a estas alturas de mi exposición ya sé por qué, pero no quiero irme por las ramas. Seamos claros, los políticos son los máximos responsables de atender y poner solución (tanto como se pueda) a los problemas de sus ciudadanos. Lo que creo que deberías haber comentado es el enfado y el encabronamiento (disculpadme la expresión) que tiene la gente por:
1) Transportes públicos deficitarios
2) Seguridad 0
3) Colapsos por carretera contínuos en horas punta
4) Injusticia social: englobese la problemática de los inmigrantes + impuestos que repercuten sobre la vida pública=0 + violencia callejera y en tu propia casa + protección del delincuente -> a los 2 días o pagando una multa ya están en la calle+ etc + etc + etc
5) Preocupaciones de los políticos por otras cosas de menor interés
6) La vivienda y su acceso para privilegiados
7) etc
Hasta mil podría llegar la lista. Acusar a esa mitad de la población que no ha ido a votar de vagos, irresponsables, criticones y demás calificativos es,a título personal, bastante prematuro e impusivo si realmente no se analiza bien la situación actual. Porque, siempre lo he dicho esto, si opinas sobre algo, primero, hay que levantarse, interesarse por el problema, y no solo leer, porque los libros no contienen las verdades universales de la vida, hay que vivir mucho para conocer qué y cómo viven los distintos perfiles de gente. Ahí, llegados a ese punto, cabe pararse y preguntarse si uno mismo ya ha adquirido todo ese conocimiento como para opinar. Si en ese momento, uno cree que sí, que lo ha adquirido, pues demostrará no haber entendido bien la lección y, lo mejor es que se dedique a cosas de las que sabe hacer: sentarse en el sofá y leer un libro.
Como conclusión, he quedado bastante preocupado ante esto de la abstinencia a votar, pero he de reconocer que me lo esperaba desde hace ya tiempo. Y no es nada raro, para ser sincero. Interpreto que la gente ha sabido castigar y dar donde más duele a aquellos que creen que todo es un camino de rositas repitiendo siempre las mismas cositas, no cumpliendo nada y aparentando. Aparentando moverse por iniciativas nuevas y no por interés. Otra de las cosas con la que me quedo es que el PSC ha bajado 800.000 sus votantes, el que más de todos los partidos, cosa bastante curiosa que no se comenta por aquí, valga la redundancia. Creo que, a parte, de acusarlo por la abstinencia, se lee bastante claramente entrelíneas que tanto éste último como los demás partidos políticos, han fracasado vertiginosamente y se confirma que la política cada vez más va hacia involución que a la evolución de la especie.
Algo que quería dejar claro antes de acabar, pues no me cansaré de repetirlo, es que el país no ha evolucionado en todos estos años (desde que podemos votar) por la política como ente (aunque admito que haya sido un medio que ha ayudado). Si este país ha salido a flote es gracias a 2 puntos fundamentales:
1) la TECNOLOGIA nos ha llevado a poder agilizarnos la vida, aunque no sé yo hasta qué punto (energias agotandose)
2) las PERSONAS TRABAJADORAS (y cuando pongo en mayúsculas "trabajadoras" me refiero a aquellas que aportan día a día su granito de arena al ente público y hacen su trabajo dejandose la piel), que son las que han remontado la economía de este país. Achacarle a la política todos estos logros, creo que sería desproporcionado e injusto, por lo poco que hace por los ciudadanos.
Por cierto, y antes de despedirme, quiero hacer referencia a esto:
Es evidente que hasta hace cuatro días, lamentablemente, estábamos en un país de pistoleros donde solo se podía obedecer y callar.
Quitando lo de los "pistoleros" se podría decir que la situación es practicamente la misma en nuestro contexto. Me explico: supongamos que al trabajador se le quieren subir la presión fiscal (cosa que, por cierto, se ha aplicado desde el inicio de la legislatura de este gobierno) y se manifiestan. La tele (gran aliada de los partidos políticos) se encargarán de dar datos falsos o tergiversar para que la gente que está en su casa piense: "mucho ruido y pocas nueces". La compadecencias de los individuos de traje es la de restar importancia y pasra de puntillas sobre el tema. Entonces, por mecanica, entra de por medio la oposición, la cual se queja de mucho y tampoco hace nada. Total, que el que ha protestado, al final, no le queda otra que "obedecer y callar" y ver como las cosas continuan igual. Así pasa con la vivienda. Es muy simple esto de no querer renunciar al sueldazo que se llevan los mandamases, pero lo que sea cogerlo del trabajador y endeudarlo hasta el fin de su vida vale TODO EL ORO DEL MUNDO (nunca mejor dicho).
Como siempre, me he extendido en demasía, espero me disculpeis. Al fin y al cabo, las palabras se las lleva el viento. No?
CARLOS/SUN
5:04 PM
Bueno, supongo que pronto escribirás una artículo sobre el nuevo gobierno de entesa. A mí la evrdad que no me gusta nada la presencia de ERC, en la última legislatura hiecieron imposible el desarrollo tranquilo del gobierno, para que al final el que pagara los platos rotos fuera el PSC.
Por otra parte el legítimo ganador de las eleccines fue CIU (lamentablemente), y pienso que ellos son los que deberían gobernar, ya sea con ERC o en minoría, ahí el PSC no huibese debido entrar, ya que después de la feroz campaña contra el tripartito y en concreto con el PSC, no hubiese sido lógico una sociovergencia
7:46 AM
Las eelecciones en cataluña son parlamentarias no presidencialistas. Gobierna el que más soporte recibe en la cámara.
Montilla President
1:09 PM